Catamarca y Salta se unen por el litio y comienzan Sal de Oro

Las provincias de Catamarca y Salta anunciaron hoy el inicio de actividades en la zona de cooperación correspondiente al proyecto de litio Sal de Oro, en el salar de Hombre Muerto, zona limítrofe que está en litigio entre ambas provincias. De esta manera, los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), abren una tregua en el histórico conflicto que las provincias mantienen por la zona fronteriza rica en yacimientos mineros: “Esta acción marca un hito en el devenir de la minería argentina, ya que dos Estados federales en aras de administrar con equidad sus recursos y priorizar el desarrollo y la producción para el bien común han convenido en el esfuerzo de evaluar técnica y profesionalmente el proyecto de litio”.

El proyecto pertenece a la firma coreana Posco Argentina SAU, y según informaron, está listo para iniciar los trabajos de construcción, tras emitir los permisos las Autoridades de Aplicación ambiental, correspondientes a las provincias de Salta y Catamarca sobre el Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Sal de Oro comprometió una inversión de 700 millones de dólares, prevé la contratación de más de 1.000 empleados en la fase de construcción y 380 en la de operación.

Este acuerdo marca el compromiso de ambos gobiernos en pos de lograr el desarrollo productivo en dicha zona de cooperación, a los efectos de fomentar y facilitar las inversiones, y otorgar seguridad jurídica al proyecto. “Se trata de una zona con un gran potencial minero que históricamente estuvo en conflicto, pero a partir del diálogo y el trabajo conjunto muy pronto van a comenzar a trabajar en el lugar proyectos de gran impacto económico para ambas provincias”, resaltó el mandatario salteño, Gustavo Sáenz.

El acuerdo había sido firmado en 2021 y en 2022 las cámaras legislativa de ambas provincias lo convirtieron en ley.

El anuncio con énfasis federal fortalece el territorio que conforma la Mesa del Litio (Catamarca, Salta y Jujuy) y aparece en un momento donde la nacionalización del recurso del litio por el Gobierno de Chile reaviva el debate en el país sobre la política respecto a este recurso estratégico. 

El Gobierno nacional ha barajado la idea de armar una OPEL (Organización de Países Exportadores de Litio) entre Argentina, Chile, Bolivia y México. Pero las provincias de la Mesa del Litio, dueñas de la segunda reserva más grande del mundo hasta el momento, dejaron en claro que no están dispuestas a ceder un recurso que le otorga la Constitución.