Bolivia presenta en Brasil un nuevo marco legal para atraer inversiones en litio y energía ▶️ Bolivia Unveils a New Legal Framework in Brazil to Attract Investment in Lithium and Energy
El Gobierno de Bolivia, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, presentó en la ciudad de São Paulo, Brasil, un programa de cuatro reformas estructurales destinadas a modificar el marco normativo del sector energético boliviano.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, detalló estos cambios ante un foro compuesto por aproximadamente 300 empresarios de ambas naciones en la sede de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp). Esta iniciativa se produce en el contexto de una visita de Estado que busca fomentar la apertura económica y la seguridad jurídica para el capital privado nacional e internacional. La administración de Paz, que asumió el cargo el 8 de noviembre de 2026, propone una transición hacia un modelo de flexibilidad contractual y competitividad en los mercados globales de energía.
Marco normativo y reformas para la apertura económica en Bolivia.
La propuesta gubernamental se articula a través de cuatro pilares legislativos que incluyen una nueva ley de hidrocarburos, una de electricidad, una sobre energías verdes y una específica para el litio.
En el ámbito de los hidrocarburos, el Ejecutivo busca establecer una tipología contractual que permita al sector privado operar con mayor flexibilidad. Esta reforma se complementa con la eliminación de los subsidios al diésel y la gasolina en el mercado interno, una medida que pone fin a más de dos décadas de ayudas estatales en este rubro.
En cuanto al sector eléctrico, el objetivo es armonizar las políticas de regulación para facilitar la integración de sistemas y la participación privada en la generación de energía.
La tercera reforma se centra en las energías verdes, con un enfoque prioritario en los biocombustibles como el etanol y el hidrógeno. Bolivia busca aprovechar la experiencia de Brasil, uno de los mayores productores mundiales de estos recursos, para desarrollar su propia industria. Este dispositivo legal también contempla la conversión del parque automotor boliviano mediante el impulso a los vehículos eléctricos, lo cual está directamente vinculado con la estrategia de aprovechamiento de los recursos evaporíticos. El ministro Medinaceli enfatizó que estas propuestas integran una perspectiva latinoamericana que no niega la transición energética, sino que incorpora la energía verde sin prescindir del uso del gas natural.
El fortalecimiento de la relación bilateral se formalizó mediante una Declaración Conjunta de 53 puntos suscrita en Brasilia por los presidentes Paz y Luiz Inácio Lula da Silva. Este documento establece la realización de reuniones anuales al más alto nivel entre miembros de ambos gobiernos y representantes del sector empresarial para supervisar el cumplimiento de los compromisos. La agenda compartida no solo abarca la energía, sino también la conectividad bioceánica, el turismo, la seguridad fronteriza y la lucha contra la delincuencia organizada transnacional. Las autoridades destacaron que la frontera de más de 3.400 kilómetros entre ambos países posiciona a Bolivia como un territorio estratégico para la integración regional en Sudamérica.
La nueva Ley del Litio y la participación de la iniciativa privada.
El desarrollo del litio se establece como uno de los ejes centrales de la nueva política económica de Bolivia. La administración de Rodrigo Paz prepara una ley específica para el litio que permitirá la adjudicación de áreas a empresas privadas, rompiendo con el esquema de exclusividad estatal previo. El objetivo es integrar al país de manera soberana y competitiva en las cadenas de valor globales de minerales críticos. Para ello, el plan gubernamental contempla el uso de alianzas público-privadas y mecanismos de cooperación tecnológica que permitan maximizar el aprovechamiento económico del recurso.
La normativa en desarrollo introduce un modelo de desarrollo regulado que busca equilibrar la explotación económica con la protección ambiental. El plan incluye la delimitación de zonas protegidas y áreas específicas destinadas a proyectos productivos con valor agregado. Esta estrategia pretende atraer capitales que no solo se enfoquen en la extracción de materia prima, sino también en el procesamiento industrial dentro del territorio boliviano. El presidente Paz reiteró ante los inversores brasileños una política de apertura absoluta, fundamentada en reformas que buscan generar previsibilidad y confianza para el capital extranjero.
El interés del sector industrial brasileño en el litio boliviano se vincula con la necesidad de asegurar suministros para la transición energética y la industria tecnológica. Durante el foro en la Fiesp, representantes de empresas como Embraer y organismos como ApexBrasil manifestaron su disposición para ampliar la cooperación industrial y tecnológica en diversas áreas estratégicas. La seguridad jurídica y las condiciones del suelo boliviano fueron resaltadas por el ministro de Agricultura de Brasil, Carlos Fávaro, como factores de alta atracción para la inversión en el marco de esta nueva etapa de relaciones bilaterales.
Fortalecimiento de la integración energética binacional con Brasil.
La integración en materia de electricidad alcanzó un hito con la firma de un acuerdo que permitirá el intercambio de hasta 420 megavatios (MW) de potencia entre ambas naciones. Este proyecto de interconexión unirá la provincia de Germán Busch, en el departamento de Santa Cruz, con el municipio de Corumbá, en el estado de Mato Grosso do Sul. Esta infraestructura es considerada la base para un sistema energético regional más integrado y permitirá estudiar el aprovechamiento conjunto de recursos hídricos compartidos a través de un Comité Técnico Binacional.
En el sector del gas natural, ambos países acordaron impulsar proyectos de exploración y explotación para incrementar la oferta boliviana destinada al mercado brasileño. Se evalúan nuevos mecanismos de comercialización que incentiven la inversión privada en un área que ha sido históricamente el pilar de la economía boliviana. El desarrollo de la industria petroquímica también forma parte de la agenda, con planes para la producción y comercialización de fertilizantes, tales como urea y amoniaco, además de cloruro de sodio. Estas acciones buscan reducir la dependencia regional de las importaciones de insumos de origen fósil y fortalecer la seguridad energética del bloque.
Adicionalmente, Bolivia confirmó su intención de adherirse al Compromiso de Belén 4X, el cual está orientado a expandir el uso de combustibles sostenibles en la región. Para el año 2026, se ha programado la realización de un seminario técnico conjunto para el intercambio de experiencias en el manejo de biocombustibles. La cooperación se extiende también a la mejora de la logística comercial a través de la hidrovía Paraguay–Paraná, conectando a Bolivia, Brasil y Paraguay para ampliar las alternativas de comercio exterior. El conjunto de estas reformas y acuerdos bilaterales refleja un cambio de paradigma en Bolivia, orientado hacia la modernización de la normativa y la consolidación del país como un referente energético en el Cono Sur.
Lithium Triangle South America -News
The Bolivian government, led by President Rodrigo Paz, presented a program of four structural reforms in São Paulo, Brazil, aimed at modifying the regulatory framework of Bolivia’s energy sector.
The Minister of Hydrocarbons and Energy, Mauricio Medinaceli, outlined these changes before an audience of approximately 300 business leaders from both nations at the headquarters of the Federation of Industries of the State of São Paulo (Fiesp). This initiative comes in the context of a state visit aimed at promoting economic openness and legal certainty for domestic and international private capital. The Paz administration, which took office on November 8, 2026, proposes a transition toward a model of contractual flexibility and competitiveness in global energy markets.
Regulatory framework and reforms for economic openness in Bolivia.
The government’s proposal is structured around four legislative pillars, including a new hydrocarbons law, an electricity law, a green energy law, and a specific law for lithium.
In the hydrocarbons sector, the Executive seeks to establish a contractual framework that allows the private sector to operate with greater flexibility. This reform is complemented by the elimination of diesel and gasoline subsidies in the domestic market, a measure that ends more than two decades of state aid in this area
As for the electricity sector, the goal is to harmonize regulatory policies to facilitate grid integration and private participation in power generation.
The third reform focuses on green energy, with a priority on biofuels such as ethanol and hydrogen. Bolivia seeks to draw on the experience of Brazil, one of the world’s largest producers of these resources, to develop its own industry. This legal framework also provides for the conversion of Bolivia’s vehicle fleet by promoting electric vehicles, which is directly linked to the strategy for harnessing evaporite resources. Minister Medinaceli emphasized that these proposals embody a Latin American perspective that does not reject the energy transition, but rather incorporates green energy without abandoning the use of natural gas.
The strengthening of bilateral relations was formalized through a 53-point Joint Declaration signed in Brasília by Presidents Paz and Luiz Inácio Lula da Silva. This document establishes annual high-level meetings between members of both governments and representatives of the business sector to monitor compliance with the commitments. The shared agenda covers not only energy, but also transoceanic connectivity, tourism, border security, and the fight against transnational organized crime. Officials emphasized that the more than 3,400-kilometer border between the two countries positions Bolivia as a strategic territory for regional integration in South America
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The new Lithium Law and private sector participation
Lithium development is established as one of the central pillars of Bolivia’s new economic policy. The administration of Rodrigo Paz is preparing a specific law for lithium that will allow for the allocation of areas to private companies, breaking with the previous model of state exclusivity. The objective is to integrate the country in a sovereign and competitive manner into global value chains for critical minerals. To this end, the government’s plan envisions the use of public-private partnerships and technological cooperation mechanisms to maximize the economic use of the resource.
The legislation currently under development introduces a regulated development model that seeks to balance economic exploitation with environmental protection. The plan includes the designation of protected zones and specific areas set aside for value-added production projects. This strategy aims to attract capital that focuses not only on the extraction of raw materials but also on industrial processing within Bolivian territory. President Paz reiterated to Brazilian investors a policy of complete openness, based on reforms designed to foster predictability and confidence for foreign capital.
The Brazilian industrial sector’s interest in Bolivian lithium is linked to the need to secure supplies for the energy transition and the technology industry.
During the forum at Fiesp, representatives from companies such as Embraer and organizations such as ApexBrasil expressed their willingness to expand industrial and technological cooperation in various strategic areas. Legal certainty and the conditions of Bolivian land were highlighted by Brazil’s Minister of Agriculture, Carlos Fávaro, as highly attractive factors for investment within the framework of this new phase of bilateral relations.
Strengthening binational energy integration with Brazil.
Electricity integration reached a milestone with the signing of an agreement that will allow for the exchange of up to 420 megawatts (MW) of power between the two nations. This interconnection project will link the province of Germán Busch, in the department of Santa Cruz, with the municipality of Corumbá, in the state of Mato Grosso do Sul. This infrastructure is considered the foundation for a more integrated regional energy system and will enable the joint use of shared water resources to be studied through a Binational Technical Committee.
In the natural gas sector, both countries agreed to promote exploration and production projects to increase Bolivia’s supply to the Brazilian market. New marketing mechanisms are being evaluated to encourage private investment in an area that has historically been the pillar of the Bolivian economy. The development of the petrochemical industry is also on the agenda, with plans for the production and marketing of fertilizers, such as urea and ammonia, as well as sodium chloride. These actions aim to reduce the region’s dependence on imports of fossil-based inputs and strengthen the bloc’s energy security.
Additionally, Bolivia confirmed its intention to join the Belén 4X Commitment, which is aimed at expanding the use of sustainable fuels in the region. A joint technical seminar is scheduled for 2026 to facilitate the exchange of experiences in biofuel management. Cooperation also extends to improving trade logistics via the Paraguay–Paraná waterway, connecting Bolivia, Brazil, and Paraguay to expand foreign trade opportunities. Taken together, these reforms and bilateral agreements reflect a paradigm shift in Bolivia, aimed at modernizing regulations and establishing the country as a leading energy player in the Southern Cone.
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