Logística del litio: Puertos de Chile incrementan su participación en el abastecimiento de la industria del litio en Argentina ▶️ Lithium logistics: Chilean ports increase their role in supplying Argentina’s lithium industry
La dinámica del comercio exterior para la minería de litio en el noroeste argentino ha registrado un incremento en la utilización de las terminales portuarias situadas sobre el océano Pacífico. Recientemente, una operación de gran escala en el puerto de Iquique, Chile, movilizó más de 10.000 toneladas de insumos industriales destinados a la provincia de Catamarca. Este movimiento subraya la consolidación de rutas logísticas que conectan los centros de producción asiáticos con los proyectos mineros ubicados en la región de la puna argentina.
La descarga se llevó a cabo en el Terminal Molo, bajo la administración de la Empresa Portuaria Iquique. El buque encargado del transporte fue el Green Osaka, una embarcación de reciente construcción botada en el año 2025. Esta nave opera bajo la bandera de Panamá y posee dimensiones técnicas de 210 metros de eslora y 36 metros de manga. Su procedencia se registró desde el puerto de Qingdao, en China, lo cual ratifica el vínculo directo entre los proveedores asiáticos y las necesidades operativas de los yacimientos en el cono sur.
El cargamento consistió específicamente en Soda Ash, también denominada ceniza de soda. Este componente químico es un insumo fundamental para los procesos industriales del sector, ya que permite la transformación de las salmueras extraídas de los salares en carbonato de litio. Este producto final es el que presenta la mayor demanda en el mercado internacional, particularmente para la fabricación de baterías a nivel global.
El destino final de estas 10.000 toneladas es la planta de la minera Liex, situada en la localidad de Fiambalá, provincia de Catamarca. Liex desarrolla sus actividades en el área geográficamente conocida como el triángulo del litio, zona que concentra una proporción significativa de las reservas mundiales del mineral. Una vez completada la descarga portuaria, el material es trasladado por vía terrestre a través de los pasos cordilleranos para ingresar al territorio argentino.
Esta operación no representa un hecho aislado, sino que constituye el segundo embarque de Soda Ash que el terminal de Iquique procesa con destino a la minería del norte argentino. En la ejecución de las tareas logísticas intervinieron diversos actores, entre los que se encuentran la naviera Somarco, la empresa de muellaje Conosur y equipos especializados de trabajadores portuarios.
Infraestructura logística y el corredor del Pacífico
La elección de las terminales portuarias del Pacífico por parte de los operadores mineros responde a criterios técnicos y geográficos. La proximidad geográfica es el factor determinante, dado que los proyectos situados en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca se encuentran a una distancia menor de los puertos del norte de Chile que de los centros portuarios argentinos ubicados en el litoral atlántico. Esta reducción de la distancia se traduce directamente en una optimización de los tiempos de transporte.
Además de la cercanía, puertos como Iquique, Antofagasta y Mejillones cuentan con una infraestructura logística especializada. Estas terminales poseen una trayectoria extensa en el manejo de cargas vinculadas a la gran minería, ofreciendo servicios adaptados a las necesidades de la industria. La integración de las rutas marítimas desde Asia con el transporte terrestre a través de los pasos de montaña está configurando un corredor logístico directo entre el Noroeste Argentino (NOA) y los mercados internacionales.
Este corredor no solo funciona para la importación de insumos, sino que ha comenzado a ser utilizado para la exportación de productos terminados. En meses recientes, se registró el envío de 80 toneladas de carbonato de litio producidas en la provincia de Salta hacia el mercado de China. Esta operación de exportación se realizó a través del Paso de Jama, utilizando el Corredor Bioceánico de Capricornio, donde la carga fue consolidada en contenedores y embarcada en un puerto chileno con servicios de la naviera MSC.
El proceso de exportación incluyó el traslado desde el proyecto minero en la puna salteña hasta el depósito fiscal de Cocel. En este punto se realizó la consolidación de cinco contenedores que luego iniciaron el cruce de la cordillera. Este flujo de carga evidencia que la cadena de suministro del litio está encontrando en el Pacífico una salida eficiente para la producción regional.
Detalles técnicos de la operación en el terminal Iquique
La eficiencia en el Terminal Molo de Iquique es un componente esencial para la regularidad de estos suministros. Al tratarse de una cadena logística compleja, la repetición de estas operaciones genera una mayor previsibilidad para las empresas mineras. Cuando una ruta logística se consolida mediante operaciones sucesivas, se reduce la percepción de riesgo para los prestadores de servicios y los operadores de carga.
En el caso del proyecto Tres Quebradas, ubicado en Fiambalá, el abastecimiento constante de insumos como la Soda Ash es crítico para mantener los ritmos de producción proyectados. La logística no se evalúa únicamente por el desempeño del muelle, sino como una cadena completa que incluye el flete marítimo, la operación portuaria y el transporte por camión en zona de alta montaña.
La consolidación del Paso de San Francisco como una vía de cruce permanente ha mejorado las condiciones de regularidad para el transporte terrestre. A pesar de los desafíos climáticos y geográficos inherentes a la alta montaña, la estabilidad institucional y operativa de este corredor permite una planificación más precisa del abastecimiento de insumos estratégicos.
Factores de competitividad y desafíos en el transporte terrestre
El escenario actual plantea una serie de desafíos para el sistema logístico argentino. Las terminales del Atlántico y del sistema fluvial enfrentan dificultades para competir con la ruta del Pacífico debido a factores estructurales. Entre ellos se destacan las largas distancias internas y la fragilidad de algunas rutas viales que conectan el NOA con el resto del país.
Un factor determinante en la pérdida de competitividad es la baja integración ferroviaria. Actualmente, la mayor parte de la carga minera depende del transporte carretero, lo cual incrementa los costos y reduce la capacidad de escala. La industria del litio requiere volúmenes de transporte que el ferrocarril podría satisfacer de manera más eficiente si existiera una red plenamente articulada con los yacimientos y las plantas de procesamiento.
Para que el sistema portuario y logístico argentino pueda captar una mayor proporción de estas cargas, se identifican cinco áreas de acción necesarias. En primer lugar, la mejora de la conectividad vial entre las plantas, las zonas de acopio y los puntos de salida. Segundo, la transformación del sistema ferroviario en una herramienta estructural que ofrezca servicios adaptados al perfil de la carga minera.
En tercer lugar, resulta necesaria la creación de nodos logísticos interiores en la región del NOA. Estos espacios deben funcionar como centros de consolidación, almacenamiento y transferencia, contando con servicios de aduana interior para agilizar los trámites de comercio exterior. Cuarto, es fundamental establecer un marco de previsibilidad en los costos y tiempos de operación mediante la coordinación entre el Estado, las provincias y el sector privado.
Finalmente, se requiere la definición de una política portuaria específica para la minería. Esto implica no solo contar con muelles disponibles, sino integrar de forma efectiva los puertos con el hinterland minero para asegurar que la infraestructura nacional acompañe el potencial de producción de los yacimientos de litio. Mientras estas condiciones se desarrollan, la logística transcordillerana continúa posicionándose como la opción preferente para el abastecimiento y la salida de productos del sector.
(Edición Lithium Triangle South America -News , consulte nuestras fuentes)
The dynamics of foreign trade for lithium mining in northwestern Argentina have seen an increase in the use of port terminals located on the Pacific Ocean. Recently, a large-scale operation in the port of Iquique, Chile, moved more than 10,000 tons of industrial supplies destined for the province of Catamarca. This movement highlights the consolidation of logistics routes connecting Asian production centers with mining projects located in the Argentine puna region.
The unloading took place at the Molo Terminal, under the administration of the Iquique Port Authority. The ship responsible for the transport was the Green Osaka, a recently built vessel launched in 2025. This ship operates under the Panamanian flag and has technical dimensions of 210 meters in length and 36 meters in beam. Its origin was recorded as the port of Qingdao, China, which confirms the direct link between Asian suppliers and the operational needs of the deposits in the Southern Cone.
The shipment consisted specifically of soda ash, also known as soda ash. This chemical component is a key input for industrial processes in the sector, as it enables the transformation of brine extracted from salt flats into lithium carbonate. This end product is in high demand on the international market, particularly for the manufacture of batteries worldwide.
The final destination of these 10,000 tons is the Liex mining plant, located in the town of Fiambalá, in the province of Catamarca. Liex operates in the area geographically known as the lithium triangle, which contains a significant proportion of the world’s reserves of this mineral. Once unloading at the port is complete, the material is transported by land across the mountain passes to enter Argentine territory.
This operation is not an isolated event, but rather the second shipment of soda ash processed by the Iquique terminal for the mining industry in northern Argentina. Various actors were involved in the logistics, including the shipping company Somarco, the stevedoring company Conosur, and specialized teams of port workers.
Logistics infrastructure and the Pacific corridor
The choice of Pacific port terminals by mining operators is based on technical and geographical criteria. Geographical proximity is the determining factor, given that projects located in the provinces of Salta, Jujuy, and Catamarca are closer to ports in northern Chile than to Argentine port centers on the Atlantic coast. This reduction in distance translates directly into optimized transport times.
In addition to their proximity, ports such as Iquique, Antofagasta, and Mejillones have specialized logistics infrastructure. These terminals have extensive experience in handling cargo related to large-scale mining, offering services tailored to the needs of the industry. The integration of maritime routes from Asia with land transport through mountain passes is creating a direct logistics corridor between northwestern Argentina (NOA) and international markets.
This corridor not only works for importing supplies, but has also begun to be used for exporting finished products. In recent months, 80 tons of lithium carbonate produced in the province of Salta were shipped to the Chinese market. This export operation was carried out through the Jama Pass, using the Capricorn Bioceanic Corridor, where the cargo was consolidated into containers and shipped from a Chilean port using MSC shipping services.
The export process included transportation from the mining project in the Salta highlands to the Cocel bonded warehouse. At this point, five containers were consolidated and then began the crossing of the mountain range. This cargo flow shows that the lithium supply chain is finding an efficient outlet for regional production in the Pacific.
Technical details of the operation at the Iquique terminal
Efficiency at the Molo Terminal in Iquique is an essential component for the regularity of these supplies. As this is a complex logistics chain, the repetition of these operations generates greater predictability for mining companies. When a logistics route is consolidated through successive operations, the perception of risk for service providers and freight operators is reduced.
In the case of the Tres Quebradas project, located in Fiambalá, the constant supply of inputs such as soda ash is critical to maintaining projected production rates. Logistics is not evaluated solely on the basis of dock performance, but as a complete chain that includes maritime freight, port operations, and truck transport in high mountain areas.
The consolidation of the San Francisco Pass as a permanent crossing route has improved the regularity of land transport. Despite the climatic and geographical challenges inherent in high mountains, the institutional and operational stability of this corridor allows for more accurate planning of the supply of strategic inputs.
Competitiveness factors and challenges in land transport
The current scenario poses a series of challenges for the Argentine logistics system. Terminals on the Atlantic coast and river system face difficulties competing with the Pacific route due to structural factors. These include long internal distances and the fragility of some roads connecting the NOA (Northwest Argentina) with the rest of the country.
A determining factor in the loss of competitiveness is the low level of railway integration. Currently, most mining cargo depends on road transport, which increases costs and reduces capacity. The lithium industry requires transport volumes that the railway could meet more efficiently if there were a network fully connected to the deposits and processing plants.
In order for the Argentine port and logistics system to capture a larger share of this cargo, five areas of action are identified as necessary. First, improving road connectivity between plants, collection areas, and departure points. Second, transforming the rail system into a structural tool that offers services tailored to the profile of mining cargo.
Thirdly, it is necessary to create inland logistics hubs in the NOA region. These spaces should function as consolidation, storage, and transfer centers, with inland customs services to streamline foreign trade procedures. Fourthly, it is essential to establish a framework of predictability in terms of costs and operating times through coordination between the State, the provinces, and the private sector.
Finally, a specific port policy for mining needs to be defined. This involves not only having docks available, but also effectively integrating ports with the mining hinterland to ensure that the national infrastructure keeps pace with the production potential of lithium deposits. While these conditions are being developed, trans-Andean logistics continues to position itself as the preferred option for the supply and export of products from the sector.
(Lithium Triangle South America -News, check our sources)
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