Argentina participará en la convocatoria de Estados Unidos para fortalecer el suministro global de minerales críticos ▶️ Argentina will participate in the U.S.’ call to strengthen the global supply of critical minerals
El gobierno de la Argentina confirmó su asistencia para el próximo 4 de febrero a una reunión de alto nivel en el Departamento de Estado de los Estados Unidos, con el propósito fundamental de integrar una alianza internacional destinada a fortalecer las cadenas de suministro estratégicas y atraer nuevas inversiones al territorio nacional. La invitación fue extendida por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y el país estará representado por el canciller Pablo Quirno, quien destacó la importancia de trabajar con socios globales en sectores clave para el desarrollo económico,. Este encuentro se presenta como la primera instancia de coordinación para operativizar la Orden Ejecutiva publicada por la administración de Donald Trump el pasado 15 de enero, la cual se titula “Ajustando las importaciones a EEUU de minerales críticos procesados y sus productos derivados”.
La relevancia de este movimiento diplomático radica en la reciente actualización del listado de minerales críticos por parte de Washington, que en noviembre pasado elevó a 54 el número de insumos cuya provisión se considera vital para la seguridad nacional, la defensa, las telecomunicaciones y el sector de la energía. La preocupación central de los Estados Unidos es reducir la vulnerabilidad de sus suministros, ya que actualmente el país norteamericano presenta una dependencia total de las importaciones para 12 minerales críticos y requiere importar más de la mitad de su consumo para otros 29 productos. Esta situación se ha vuelto más urgente con el avance de la Inteligencia Artificial (IA), que demanda un flujo constante de materiales específicos para el funcionamiento de centros de datos y dispositivos de alta tecnología.
El potencial del litio argentino frente a las proyecciones de demanda y precios internacionales
La Argentina desempeña un papel central en esta estrategia debido a su posición como uno de los principales poseedores de reservas de litio a nivel global. Según los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), aunque el país fue desplazado temporalmente al quinto puesto como productor mundial de Carbonato de Litio Equivalente (LCE) por Zimbabue durante 2024, las proyecciones para 2025 indican una recuperación inmediata hacia el cuarto lugar. Con una producción estimada de casi 100.000 toneladas de LCE para finales de este año, los analistas prevén que la Argentina podría escalar hasta la segunda o tercera posición en el ranking mundial en el corto plazo, superando potencialmente a competidores directos como China y Chile.
En términos de infraestructura productiva, la capacidad instalada en el país ya supera las 200.000 toneladas anuales, sustentada por siete proyectos que se encuentran en fase de producción efectiva. De cara al futuro, la Secretaría de Minería de la Nación proyecta que para el año 2030 se sumarán cuatro proyectos adicionales, lo que permitiría alcanzar una capacidad instalada de 600.000 toneladas anuales. No obstante, uno de los desafíos que enfrenta la alianza liderada por Washington es que, en la actualidad, cerca del 70% de las exportaciones argentinas de LCE tienen como destino China, país que se ha consolidado como el mayor procesador de este mineral a nivel mundial.
El comportamiento del mercado también ofrece señales positivas para los inversores, tras un periodo de volatilidad marcado por la baja de precios en 2024 que obligó a suspender diversas operaciones internacionales. Hacia finales de 2025, el aumento sostenido de la demanda mundial y una relativa escasez de oferta impulsaron una recuperación de los valores, logrando que el precio del litio volviera a superar la barrera de los USD 20.000 por tonelada. Datos de la consultora Trading Economics revelan que, en el mercado spot, el litio registró un incremento del 65% en los primeros días de 2026 y un alza interanual del 111%, superando el desempeño de otros activos tradicionales como el oro o la plata. Esta recuperación es fundamental para el éxito de la Asociación para la Seguridad Mineral (Minerals Security Partnership), una iniciativa lanzada originalmente en 2022 a la que Argentina fue invitada formalmente y que busca estabilizar el mercado mediante la cooperación entre estados.
La expansión del cobre y el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones
El cobre se perfila como el otro gran pilar de la oferta minera argentina en el contexto de la transición energética y el desarrollo tecnológico. Aunque hoy la producción nacional es incipiente, existiendo únicamente a escala artesanal en yacimientos como Martín Bronce en Jujuy, el país posee una de las carteras de proyectos más ambiciosas del mundo. Según un informe de Benchmark Mineral Intelligence, de los 12 mayores proyectos cupríferos greenfield (desarrollos desde cero) identificados globalmente, cuatro se encuentran en territorio argentino.
Sumando otros tres desarrollos avanzados, se estima que la Argentina podría producir hacia el año 2035 cerca de 1,2 millones de toneladas anuales de cobre, lo que insertaría al país de manera definitiva en el Top 10 de productores mundiales.
La ejecución de estos proyectos depende en gran medida del Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), el cual ya ha atraído el interés de compañías de primer nivel como BHP, Rio Tinto, Glencore, McEwen, Lundin y First Quantum Minerals. En particular, el Proyecto Vicuña, que abarca los yacimientos de Josemaría y Filo del Sol en la provincia de San Juan, ha sido calificado como el primer desarrollo de Exportación Estratégica bajo el marco del RIGI. Este complejo minero, operado por una asociación entre BHP y Lundin Mining, ya ha iniciado procesos de licitación para construir el Corredor Norte de acceso, una obra de infraestructura de 170 kilómetros situada a más de 4.400 metros sobre el nivel del mar.
El interés de los Estados Unidos por asegurar el abastecimiento de cobre responde a que este mineral es indispensable para todos los segmentos de la transición energética y la infraestructura de centros de datos para IA. Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), ha señalado que si se avanza con la reformulación de normativas como la Ley de Glaciares, las inversiones en el sector podrían alcanzar los USD 2.000 millones este año y superar los USD 5.000 millones en 2027. Este flujo de capital es visto por Washington como una oportunidad para aplicar su política de «América para los americanos», buscando que la producción del hemisferio permanezca dentro de los circuitos comerciales occidentales.
Desafíos en el procesamiento de tierras raras y la apuesta por el uranio estratégico
A pesar del optimismo en litio y cobre, el panorama de las tierras raras en la Argentina presenta retos significativos tanto en exploración como en procesamiento. Estos 17 elementos químicos son esenciales para la fabricación de imanes permanentes y tecnologías de superconductividad, pero su extracción conlleva procesos complejos y, en muchos casos, un alto impacto ambiental. El dominio de China en este segmento es abrumador, controlando entre el 40% y el 90% de la capacidad de procesamiento mundial, una ventaja construida sobre décadas de política industrial dirigida. La reciente decisión de Beijing de restringir la provisión de tierras raras y exigir licencias especiales ha acelerado la urgencia de Estados Unidos por encontrar fuentes alternativas en países como Groenlandia, Brasil y Argentina,.
En el ámbito local, el Servicio Geológico Minero (Segemar) ha identificado aproximadamente 190.000 toneladas de recursos inferidos y 3,3 millones de toneladas potenciales de tierras raras. El yacimiento más destacado es Rodeo de los Molles, ubicado en la provincia de San Luis, aunque especialistas advierten que todavía falta investigación real y estudios de factibilidad para validar estas muestras,. A diferencia de Brasil, que ya cuenta con reservas probadas de 22 millones de toneladas y mantiene conversaciones avanzadas con el gobierno de Trump, Argentina todavía se encuentra en una etapa de suposición geológica respecto a estos minerales,.
Paralelamente, el gobierno argentino explora oportunidades en el sector del uranio y la energía nuclear de nueva generación. La propuesta liderada por Demián Reidel, presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), se enfoca en el desarrollo de Pequeños Reactores Modulares (SMR) para abastecer la demanda energética de los centros de datos de IA. Aunque este plan enfrenta objeciones internacionales relacionadas con el costo de las medidas de seguridad y la gestión de desechos, representa otro frente de colaboración potencial con la administración estadounidense.
Finalmente, la integración de la Argentina en este frente internacional servirá como un termómetro estratégico para medir el equilibrio entre la atracción de capitales y las exigencias geopolíticas. Un caso testigo es el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes en Salta, donde la empresa china Ganfeng Lithium posee el 67% del paquete accionario y planea producir hasta 150.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería a partir de 2028. La presentación de este proyecto ante el RIGI pondrá a prueba la convivencia entre las inversiones chinas ya establecidas y el compromiso de Argentina de participar en una red de suministros diseñada por los Estados Unidos para reducir, precisamente, la influencia de Beijing en el mercado de minerales críticos
The Argentine government confirmed its attendance on February 4 at a high-level meeting at the U.S. Department of State, with the fundamental purpose of forming an international alliance aimed at strengthening strategic supply chains and attracting new investments to the country. The invitation was extended by US Secretary of State Marco Rubio, and the country will be represented by Foreign Minister Pablo Quirno, who highlighted the importance of working with global partners in key sectors for economic development. This meeting is the first coordination effort to implement the Executive Order issued by the Donald Trump administration on January 15, entitled “Adjusting U.S. Imports of Processed Critical Minerals and Derivative Products.”
The significance of this diplomatic move lies in Washington’s recent update of its list of critical minerals, which last November increased to 54 the number of inputs considered vital to national security, defense, telecommunications, and the energy sector. The United States’ main concern is to reduce the vulnerability of its supplies, as the country is currently totally dependent on imports for 12 critical minerals and needs to import more than half of its consumption for another 29 products. This situation has become more urgent with the advance of Artificial Intelligence (AI), which requires a constant flow of specific materials for the operation of data centers and high-tech devices.
The potential of Argentine lithium in light of international demand and price projections
Argentina plays a central role in this strategy due to its position as one of the world’s leading holders of lithium reserves. According to records from the United States Geological Survey (USGS), although the country was temporarily displaced to fifth place as a global producer of Lithium Carbonate Equivalent (LCE) by Zimbabwe in 2024, projections for 2025 indicate an immediate recovery to fourth place. With an estimated production of nearly 100,000 tons of LCE by the end of this year, analysts predict that Argentina could climb to second or third place in the global ranking in the short term, potentially surpassing direct competitors such as China and Chile.
In terms of production infrastructure, the country’s installed capacity already exceeds 200,000 tons per year, supported by seven projects that are currently in production. Looking ahead, the National Mining Secretariat projects that four additional projects will be added by 2030, bringing the installed capacity to 600,000 tons per year. However, one of the challenges facing the Washington-led alliance is that, at present, around 70% of Argentina’s LCE exports are destined for China, which has established itself as the world’s largest processor of this mineral.
Market performance also offers positive signs for investors, following a period of volatility marked by falling prices in 2024 that forced the suspension of various international operations. Towards the end of 2025, sustained growth in global demand and a relative shortage of supply drove a recovery in prices, with lithium once again exceeding the USD 20,000 per ton barrier. Data from the consulting firm Trading Economics reveal that, in the spot market, lithium registered a 65% increase in the first days of 2026 and a year-on-year rise of 111%, outperforming other traditional assets such as gold and silver. This recovery is fundamental to the success of the Minerals Security Partnership, an initiative originally launched in 2022 to which Argentina was formally invited and which seeks to stabilize the market through cooperation between states.
The expansion of copper and the impact of the Incentive Regime for Large Investments
Copper is emerging as the other major pillar of Argentina’s mining industry in the context of the energy transition and technological development. Although domestic production is still in its infancy, existing only on a small scale in deposits such as Martín Bronce in Jujuy, the country has one of the most ambitious project portfolios in the world. According to a report by Benchmark Mineral Intelligence, of the 12 largest greenfield copper projects (developments from scratch) identified globally, four are located in Argentina. Adding another three advanced developments, it is estimated that Argentina could produce around 1.2 million tons of copper per year by 2035, which would definitively place the country in the Top 10 global producers.
The execution of these projects depends largely on the Incentive Regime for Large Investments (RIGI), which has already attracted the interest of leading companies such as BHP, Rio Tinto, Glencore, McEwen, Lundin, and First Quantum Minerals. In particular, the Vicuña Project, which covers the Josemaría and Filo del Sol deposits in the province of San Juan, has been designated as the first Strategic Export development under the RIGI framework. This mining complex, operated by a partnership between BHP and Lundin Mining, has already begun the bidding process to build the Northern Access Corridor, a 170-kilometer infrastructure project located at an altitude of more than 4,400 meters above sea level.
The United States’ interest in securing copper supplies stems from the fact that this mineral is indispensable for all segments of the energy transition and AI data center infrastructure. Roberto Cacciola, president of the Argentine Chamber of Mining Companies (CAEM), has pointed out that if progress is made in reformulating regulations such as the Glacier Law, investments in the sector could reach USD 2 billion this year and exceed USD 5 billion in 2027. This capital flow is seen by Washington as an opportunity to apply its “America for Americans” policy, seeking to keep production in the hemisphere within Western trade circuits.
Challenges in rare earth processing and the commitment to strategic uranium
Despite optimism surrounding lithium and copper, the outlook for rare earths in Argentina presents significant challenges in both exploration and processing. These 17 chemical elements are essential for the manufacture of permanent magnets and superconductivity technologies, but their extraction involves complex processes and, in many cases, a high environmental impact. China’s dominance in this segment is overwhelming, controlling between 40% and 90% of global processing capacity, an advantage built on decades of targeted industrial policy. Beijing’s recent decision to restrict the supply of rare earths and require special licenses has accelerated the United States’ urgency to find alternative sources in countries such as Greenland, Brazil, and Argentina.
Locally, the Geological Mining Service (Segemar) has identified approximately 190,000 tons of inferred resources and 3.3 million tons of potential rare earths. The most prominent deposit is Rodeo de los Molles, located in the province of San Luis, although specialists warn that real research and feasibility studies are still needed to validate these samples. Unlike Brazil, which already has proven reserves of 22 million tons and is in advanced talks with the Trump administration, Argentina is still in a stage of geological speculation regarding these minerals.
At the same time, the Argentine government is exploring opportunities in the uranium and new-generation nuclear energy sector. The proposal led by Demián Reidel, president of Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), focuses on the development of Small Modular Reactors (SMRs) to supply the energy demand of AI data centers. Although this plan faces international objections related to the cost of safety measures and waste management, it represents another potential area of collaboration with the US administration.
Finally, Argentina’s integration into this international front will serve as a strategic barometer for measuring the balance between attracting capital and geopolitical demands. A test case is the Pozuelos-Pastos Grandes project in Salta, where the Chinese company Ganfeng Lithium owns 67% of the shares and plans to produce up to 150,000 tons per year of battery-grade lithium carbonate starting in 2028. The presentation of this project to the RIGI will test the coexistence between established Chinese investments and Argentina’s commitment to participate in a supply network designed by the United States to reduce Beijing’s influence in the critical minerals market.
From the editorial staff of Lithium Triangle South America -News-
With information from Infobae
De la redacción Lithium Triangle South America -News-
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